Nutrición para tratamientos de Pérdida de Peso

Seguimiento de la Obesidad
Dietas nutrición

  • Atención personalizada
  • Seguimiento semanal durante 2 años
  • Más de 20 años de experiencia

Nutricionista para la obesidad

Una dieta no debe identificarse como una fase temporal de restricción de alimentos sino como la ingesta total que realiza una persona a lo largo del día independientemente de su contenido. Depende de que alimentos consume una persona en su dieta normal pueden aparecer resultados muy diversos, por ello hay que prestar especial atención a los alimentos que ingerimos de manera habitual para evitar que puedan aparecer ciertas enfermedades como obesidad y diabetes. Un nutricionista es un profesional sanitario titulado y especialista en el tratamiento nutricional de diversas enfermedades y patologías como la obesidad teniendo siempre como base las dietas equilibradas, tiene como objetivo ayudar al paciente a conseguir una reeducación de sus hábitos alimentarios para que estos se mantengan a largo plazo y la persona pueda ser consciente de que alimentos consume y que consecuencias pueden tener sobre sí mismo. Es importante recordar que todo plan de alimentación balanceado debe contemplar el ejercicio físico como una práctica habitual.

¿Qué es la obesidad?

La OMS (Organización mundial de la Salud) define la obesidad como la “acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud”. El exceso de grasa en una persona se calcula en base al IMC (Índice de Masa Corporal) y según la clasificación de la OMS puede distinguirse entre sobrepeso y obesidad en función de este índice. El sobrepeso corresponde a un IMC entre 25 y 30, a partir de 30 se considera obesidad aunque también hay diferentes niveles de esta. Normalmente se tiene en cuenta en estos diagnósticos el perímetro de la cintura, lo valores normales se encuentran por debajo de los 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres.

Enlace a calculadora IMC https://www.seedo.es/index.php/pacientes/calculo-imc

Existen diferentes tipos de obesidad: en función del IMC, de los factores de riesgo, de la distribución de la grasa, de la causa, etc. Cada tipo de obesidad se trata de manera diferente y personalizada por lo que es importante ponerse en manos de especialistas que puedan determinar con seguridad en qué situación se encuentra para abordarla de la manera más eficaz.

La obesidad se asocia a la aparición de múltiples enfermedades como:

  • Diabetes mellitus tipo 2.
  • Hipertensión.
  • Niveles elevados de colesterol, triglicéridos, glucosa, etc.
  • Cáncer.
  • Enfermedades cardiovasculares: ataques al corazón, cardiopatías coronarias, insuficiencia cardíaca.
  • Apnea del sueño (dejar de respirar mientras duerme).
  • Accidentes cerebrovasculares.
  • Problemas en las articulaciones y huesos debido al exceso de peso que soportan.
  • Cálculos biliares.
  • Problemas en el funcionamiento del hígado.
  • Deterioro de la autoestima y sentimiento de inferioridad.
  • Dificultad en la comunicación social.
  • Susceptibilidad a psiconeurosis.

Seguimiento del Programa de pérdida de volumen

Los tratamientos enfocados a la pérdida de peso tanto endoscópicos como las cirugías bariátricas deben acompañarse de una reeducación de los hábitos alimenticios para poder perder el exceso de peso y mantener su perdida a largo plazo. Este seguimiento nutricional acompaña al paciente en todas las fases posteriores al tratamiento desde su recuperación hasta un periodo de dos años después con visitas semanales. Cada tratamiento requiere una alimentación especial por ello es tan importante contar con la ayuda de un especialista.

Su nutricionista tratará con usted algunos temas que puedan facilitarle la pérdida de peso a largo plazo como: planificación de comidas, etiquetados de alimentos, grasas y azúcares ocultos, comportamientos alimentarios adecuados.

Que pruebas realiza el nutricionista para adaptarse al paciente

Historia clínica

Exploración:

  • Acantosis Nigricans: orienta hacia la resistencia a la insulina.
  • Detectar hirsutismo asociado al síndrome de ovario poliquístico.
  • Piel seca, fría o mixedema, que oriente hacia un hipotiroidismo.
  • IMC: cálculo del peso, la altura, circunferencia abdominal y medidas corporales.

Pruebas bioquímicas:

  • Glucemia y perfil lipídico.
  • Hepáticas: ALT/AST.
  • Función tiroidea: TSH, T4.
  • Niveles vitamínicos, de ácido fólico, proteínas, etc.
  • Nivel de urea y creatinina en orina para saber si existe deterioro de los riñones.
  • Grasa en heces para detectar malabsorciones.

Antecedentes familiares y personales

  • Datos socioeconómicos
  • Estructura familiar
  • Antecedentes familiares de obesidad, endocrinopatías, cardiovasculares…

Entrevista

  • Diario de dieta de los 15 días previos a la cita y del ejercicio realizado.
  • Detectar nivel de actividad diario y semanal, estrés, saciedad, sueño, etc.
  • Estado nutricional: bueno, deficitario o malo.

Dieta proteinada - proteica

Qué es

Es una dieta basada en la búsqueda del proceso de beta oxidación (obtención de energías de reservas de grasa) suprimiendo el consumo de hidratos de carbono, azúcares y grasas. Tiene como objetivo la pérdida de grasa y no de masa muscular (magra) por lo que tiene dos pilares: la dieta debe formarse principalmente por proteínas de alta calidad y no debe consumirse nada de azúcares ni grasas.

Normalmente el consumo de proteínas varía según la persona pero se encuentra en una media de 1’2 gr/ Kg del peso corporal. Es importante que su consumo sea de alta calidad con un PER (Proteín Efficancy Rating) elevado y un índice químico superior a 100. Los complementos nutricionales de proteínas de alta calidad son la base de este tipo de dietas ya que aseguran el aporte proteínico adecuado y evita carencias nutricionales de sal, potasio, vitaminas y oligoelementos.

Busca la reducción de lípidos y glúcidos de la dieta habitual manteniendo un nivel adecuado de proteínas que mantenga un balance nitrogenado equilibrado. Obliga al organismo a acudir a sus reservas primero de glúcidos y luego de lípidos.

El cuerpo recurre principalmente a la glucosa (procedente de glúcidos de hidratos de carbono) para mantener su actividad diaria a modo de fuente de energía espontanea pero estas reservas son limitadas, si se suprime el consumo de hidratos de carbono y de azúcares se agotan las reservas de glucosa en el cuerpo y este comienza  a consumir energía mediante la beta oxidación. La beta oxidación trata básicamente de la extracción de energía de la grasa acumulada en el organismo dejando un residuo de cuerpos cetónicos, estas sustancias tienen un efecto saciante del hambre y estimulante que produce bienestar, que normalmente se empieza a notar a las 72h del inicio de la dieta.

Ventajas

  • Pérdida de peso rápida. Hasta 4’5 Kg la primera semana.
  • Reducción de materia grasa sin perder masa muscular.
  • Saciedad sin sensación de hambruna.
  • Mantiene niveles vitamínicos recomendados.
  • Favorece buen funcionamiento pancreático responsable de la producción de insulina.
  • Reduce niveles de glucosa en sangre mejorando parámetros de la diabetes.
  • Baja el colesterol hasta un 25% y los triglicéridos hasta un 50%, aumentando el colesterol bueno HDL.
  • Reducción de apneas del sueño.
  • Mejoras respiratorias.
  • Se reduce la tensión arterial en pacientes obesos hipertensos hasta un 13% en la primera semana.

Pacientes indicados

Esta dieta se indica en pacientes con sobrepeso que se hayan colocado un balón gástrico o que se hallan realizado un tratamiento POSE o APOLLO que deseen bajar entre 5 y 10 Kg para lograr los resultados deseados además de facilitar la recuperación de la zona estomacal. Esta dieta se enfoca a la reeducación de los hábitos alimentarios para mantenerse a largo plazo evitando así efectos rebote. Debe acompañarse del asesoramiento de un entrenador personal que complemente el nuevo plan nutricional con nuevos ejercicios que favorezcan la aceleración del metabolismo.

Contraindicaciones

  • Insuficiencia renal.
  • Insuficiencia hepática.
  • Hiperuricemia.
  • Padecer trastornos psiquiátricos o de alimentación como bulimia o anorexia.
  • Menores de 18 y mayores de 65.
  • Enfermedades Neoplásicas.
  • Insuficiencias cardíacas.
  • Enfermedad de Addison.
  • Antecedentes de accidentes cerebro vasculares.

Efectos secundarios

Pueden surgir efectos secundarios a lo largo del tratamiento pero todos ellos de rápida solución, ante cualquier aparición de nuevos síntomas debe acudir a su médico especialista:

  • Halitosis, debido al estado de cetosis.
  • Estreñimiento.
  • Hipotensión por deshidratación.
  • Calambres musculares, fácilmente corregibles aumentando el consumo de potasio.
  • Excesiva caída del cabello por falta de oligoelementos.
  • Cefaleas.
  • Hipotensión ortostática.
  • Trastornos menstruales, es normal en procesos de adelgazamiento por la pérdida del exceso de grasa corporal, remiten al poco tiempo en adaptarse a la nueva proporción de masa grasa.

En qué consiste

Durante las diferentes fases se realizan análisis y otras pruebas que permitan conocer los porcentajes de grasa, agua y músculo del cuerpo para asegurar los resultados deseados y el buen funcionamiento del organismo.

Fase 1. Ayuno

Es la fase donde más peso pierde el paciente, hasta un 80% del objetivo marcado, y se inicia con ayuno.

Comienza el consumo de complementos nutricionales proteicos  y la primera semana se acompañan únicamente de verduras distribuidas en 5 comidas principales. Las semanas siguientes se sustituyen únicamente dos comidas de completos proteicos por unos 200 gr de alimentos ricos en proteína como carne o pescado.

Los preparados proteicos pueden encontrarse en diferentes formatos y sabores: bebidas, barritas, cremas, sopas, potajes, panes, flanes, yogures, etc. para adaptarse a los gustos y necesidades de cada paciente.

Es importante mantener una buena hidratación durante todo el proceso introduciendo nuevos hábitos de beber agua además de comenzar nuevas rutinas de ejercicio ligero para aumentar el metabolismo como caminar 1h diaria.

Fase 2. Diversificación alimenticia.

Comienzan a introducirse progresivamente diferentes grupos de alimentos clasificados en 5 niveles sustituyendo poco a poco los preparados proteicos.

Se incrementa el ejercicio físico progresivamente con el acompañamiento de un entrenador personal  que  le indicará las pautas necesarias para aumentar su metabolismo y así lograr los objetivos marcados.

Fase 3. Estabilización

En esta fase es importante que el paciente haya asumido ciertos hábitos saludables para evitar recuperar el peso perdido.

Se establecen ciertas pautas que deben mantenerse a largo plazo, como:

  • El consumo de proteínas de alta calidad se indica en la media mañana y en las meriendas.
  • Los almidones se limitan a una única comida principal.
  • No saltarse ninguna comida ni tentempié.
  • Mantenerse hidratado.

Dieta metabólica

Qué es

En función del tipo de metabolismo el cuerpo tarda más o menos tiempo en transformar los alimentos en energía y calor, si es muy lento los almacena en forma de grasa a modo de reserva para quemarlos posteriormente.  Esta dieta surge con la intención de cambiar el tipo de metabolismo enfocándolo a su aceleramiento que permita la construcción de musculo y no de tejido graso.

Ventajas

  • No busca el recuento de calorías
  • No restringe las cantidades de alimento aunque si el consumo de algunos
  • No es costosa

En qué consiste

Consiste en clasificar los alimentos según su índice glucémico para regular el consumo de alimentos con un índice elevado y equilibrar así el organismo facilitando la pérdida de peso y buscando el aceleramiento del metabolismo.

La velocidad a la que se digieren los alimentos depende del tipo de nutrientes que los componen, de la cantidad de fibra y de la composición del resto de alimentos presentes en el estómago e intestino durante la digestión.

Cada tipo de alimento tiene un momento adecuado de consumo y conociéndolo se puede facilitar la pérdida de peso.

Este tipo de dieta está diseñada para mantenerse durante un mes aproximadamente en los que al paciente le da tiempo a adquirir nuevos hábitos y conocimientos saludables sobre alimentación además de haber iniciado una aceleración en su metabolismo.

Principalmente se consumen alimentos ricos en proteínas, carbohidratos y grasas.

Su especialista debe indicarle que combinaciones de alimentos son más adecuadas para su tipo de metabolismo, en qué fase se encuentra y que necesidades nutricionales tiene.

Dieta de la zona

Qué es

Este plan de alimentación es diseñado por el Dr. Barry Sears y tiene como objetivo el equilibrio del sistema hormonal tras la ingesta de alimento hasta 5h priorizando la estabilización de los niveles de azúcar en sangre.

Se considera una dieta hiperproteica e hipocalórica que se basa en una regla sencilla, la combinación de hidratos, proteínas y grasas debe ajustarse a la proporción 40/30/30. Se da especial importancia al consumo de ácidos grasos omega 3 y al control de la glucosa.

Ventajas

  • Se estabilizan niveles de glucosa e insulina.
  • Contribuye a desinflamar el cuerpo.
  • Menor sensación de fatiga.
  • Permite múltiples combinaciones.
  • Favorece el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
  • Mejoras en la piel, cabello y uñas

En qué consiste

Deben realizarse en total 5 comidas al día con un margen de 4 a 5 horas de manera orientativa pero esto puede variar en función de las necesidades del paciente y de su actividad diaria.

Es más sencilla seguir este tipo de dieta cuando se divide el plato en 3 bloques:

Bloque 1. Hidratos de carbono

Este bloque engloba gran variedad de alimentos como: ensaladas, fruta, verduras, arroz o pasta.

Bloque 2. Proteínas

Entre 100 y 150 gramos de proteína animal o vegetal. Incluye: huevos, leche, ave, soja, tofu, etc.

Bloque 3. Grasas

Deben ser grasas monoinsaturadas y con omega 3 y 6 como las presentes en el aceite de oliva, los frutos seco y el aguacate

Dieta hipocalórica

Qué es

Consiste en reducir el número de calorías que ingiere el paciente consumiendo alimentos con bajo aporte calórico como frutas y verduras manteniendo una ingesta calórica deficitaria (a partir de 800 Kcal /día) para evitar acumulaciones de grasa en forma de reservas, es decir, consumir menos calorías de las que gasta.

No es una dieta restrictiva en cuestión de alimentos pero se centra en el control de porciones con un objetivo saludable.

Los valores básicos en los que se basa esta dieta son:

  • Hidratos de carbono complejos: 45 – 55%
  • Proteínas: 15 – 25%
  • Grasas: 25 – 35%
  • 10% grasa de origen animal
  • 10% poliinsaturada (vegetal y pescado)
  • 10% aceites monoinsaturados (aceite de oliva)

Ventajas

  • No elimina nutrientes por lo que no provoca desnutrición.
  • No es restrictiva en cuanto a algunos alimentos, permite el control de porciones.

Contraindicaciones

  • Padecer trastornos psiquiátricos o de alimentación como bulimia o anorexia.
  • Menores de 18 y mayores de 65.
  • Cardiopatías.
  • Accidente cerebrovascular reciente.
  • Neofropatía o hepatopatía severas.
  • Infecciones, enfermedades sistémicas o tratamientos que ocasionan pérdida de proteínas (lupus eritematoso sistémico, enfermedad de Cushing, tratamiento con esteroides, etc.)
  • Enfermedad neoplástica.
  • Diabetes mellitus con tendencia a la cetosis.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva.
  • Tratamiento con fármacos que producen pérdida de potasio.

Efectos secundarios

Debe seguir atentamente las indicaciones de su especialista y evitar saltarse comidas o sustituirlas ya que un aporte calórico menor al indicado puede producir:

  • Anemia
  • Mareos
  • Somnolencia
  • Cefaleas
  • Estreñimiento
  • Caída del cabello

En qué consiste

Los menús de esta dieta se componen de alimentos hipocalóricos, con un aporte calórico reducido, y de gran valor nutricional cocinados de manera menos grasa como al vapor, hervidos o crudos. Algunos alimentos frecuentes en esta dieta son:

  • Apio – 6 calorías por tallo
  • Calabacín – 31 calorías por calabacín mediano
  • Pepino – 22 calorías por 1/2 pepino
  • Ciruela – 30 calorías por ciruela
  • Fresas – 49 calorías por taza
  • Melón – 61 calorías por taza

 

  • Salvado de trigo – 31 calorías por 1/4 de taza
  • Palomitas de maíz, con aire – 31 calorías por taza
  • Pasteles de Arroz, sin sabor – 35 calorías por pastel

 

  • Pechuga de pavo – 72 calorías por 3 oz.
  • Bacalao – 70 calorías por 3 Oz.
  • Mejillones – 73 calorías por 3 Oz.
  • Pechuga de Pollo – 92 calorías por 3 Oz.
  • Lomo de Cerdo – 92 calorías por 3 Oz.
  • Entrecot de ternera – 100 calorías por 3 oz.

 

  • Lentejas – 115 calorías por 1/2 taza
  • Clara de huevo líquida – 25 calorías por 3 cucharadas
  • Leche descremada – 83 calorías por taza
  • Yogur natural sin grasa – 37 calorías por taza
  • Leche de almendras, sin azúcar – 30 calorías por taza
  • Mantequilla de maní en polvo – 45 calorías por cucharada

Dieta para Bypass y Manga Gástrica

Qué es

Tras una operación de bypass gástrico o de manga gástrica debe mantenerse una alimentación adecuada que evite malabsorciones y otros síntomas que pueden surgir debido a ingestas más elevadas de las recomendadas o de alimentos no pautados. Estos tratamientos frecuentemente conllevan la aparición de complicaciones como el síndrome de evacuación rápida, deshidratación, estreñimiento, obstrucción de apertura del estómago, o aumento de peso.

El tamaño del estómago tras la operación tiene una capacidad de almacenamiento de 28 gr aproximadamente por ello es muy fácil lograr la sensación de saciedad.

La dieta de bypass y de la manga gástrica se divide en diferentes fases según la consistencia de los alimentos que puede consumir y la recuperación del estómago por su capacidad para tolerarlos. Comienza por una dieta líquida los días previos a la intervención y finaliza en una media de 5 semanas consumiendo alimentos de consistencia totalmente normal.

Ventajas

  • Favorece la recuperación post tratamiento.
  • Efectiva en la pérdida de peso de manera rápida.
  • Adquisición de nuevos hábitos de manera progresiva.

En qué consiste

Esta dieta se acompaña de complementos vitamínicos para evitar malabsorciones y carencias nutricionales a largo plazo, como por ejemplo: Centrum, hierro, Vitamina B12, citrato de calcio, fumarato ferroso, suplementos de proteínas.

Fase 1. Antes de la operación

Es importante comenzar la modificación de rutinas al menos la semana antes de la intervención, los 4 días previos a la intervención debe mantener una dieta líquida para garantizar que no existan residuos alimentarios en el estómago o intestino en el momento de la intervención.

Debe evitarse el consumo de bebidas isotónicas  y estimulantes como café, té o alcohol.

Fase 2. Dieta líquida

Los primeros 15 días aproximadamente se mantienen una dieta basada en líquidos para facilitar la recuperación de los puntos.

Principalmente esta fase se compone de zumos, leche, sopa, yogur líquido, infusiones, polos, caldo, infusiones, gelatina, etc.

Fase 3. Alimentos triturados

Cuando el paciente comienza a estar totalmente recuperado de la intervención se introducen los alimentos triturados de consistencia blanda como: quesos blandos (contenido graso inferior al 30%), purés, compotas, jamón, atún en lata, legumbres cocidas, papilla, huevos revueltos, batidos de proteínas, etc.

Cada comida debe equivaler a 4 o 6 cucharadas de alimento.

Fase 4. Dieta blanda

En esta fase las porciones deben consistir entre un tercio y media taza de alimento.

Comienzan a introducirse alimentos de consistencia blanda como pollo cocido, pescado, purés, atún en lata, carne picada, huevos, arroz, frutas blandas sin piel, vegetales cocidos, etc.

Fase 5. Estabilización

Progresivamente se incluyen alimentos de consistencia sólida como carne, pasta, pescado, verduras crudas, etc.

Es importante masticar bien los alimentos en esta fase siendo conscientes de que el tamaño del estómago ya no es el mismo que antes y por tanto debe tener cuidado para evitar obstrucciones.

Algunos alimentos pueden producir molestias después de un bypass y deben evitarse si el dolor es reiterado. Se incluyen: panes, bebidas gaseosas, vegetales crudos fibrosos, carnes duras, fritos, comida picante, frutos secos y semillas y palomitas de maíz.

Su especialista le indicará diversas pautas a seguir durante el seguimiento y deben mantenerse a largo plazo:

  • No tomar agua durante las comidas, esperar 30 minutos después de haber comido o 1 hora antes.
  • Ser consciente de las comidas y realizarlas con calma, lo ideal es tardar 30 minutos en comer.
  • Priorizar los alimentos ricos en proteínas.
  • Suprimir el consumo de alimentos ricos en azúcar y grasas.
  • Cada porción debe consistir de 1 a 1-1/2 tazas de comida.
  • Es importante dejar de comer antes de sentirte completamente lleno.

Dieta para Balón gástrico

Qué es

Este tipo de dieta se adapta a la recuperación del organismo tras la colocación de un dispositivo externo en el estómago. Se basa en el la progresión de la introducción de alimentos en base a su consistencia para que el estómago pueda adaptarse poco a poco a su digestión teniendo en cuenta que ahora tiene un balón dentro de su cavidad. Esta dieta permite al paciente adquirir hábitos alimenticios adecuados procurando maximizar la pérdida del exceso de peso y evitar el efecto rebote tras la retirada del balón que le habrá servido como apoyo para lograr antes la saciedad.

Comienza los 4 días anteriores a la colocación del balón con una dieta líquida y a partir de la 4 semana ya puede comer alimentos de consistencia normal.

Ventajas

  • Favorece recuperación post tratamiento.
  • Facilita la intervención ayudando a la eliminación de residuos.
  • Adquisición de nuevos hábitos y conocimientos de manera progresiva.

En qué consiste

Fase 1. Pre tratamiento

4 días antes de su cita para la colocación del balón gástrico debe iniciar una dieta líquida para comenzar a preparar el estómago para la intervención limpiándolo de residuos. Estos días deben evitarse las bebidas alcohólicas y estimulantes como café, té o cacao.

Fase 2. Dieta líquida

El primer día difícilmente podrá consumir más allá de sorbos de agua o zumos, principalmente podrá tomar bebidas isotónicas que ayuden a rehidratar el tejido estomacal. Los primeros 4 días posteriores a la colocación se mantiene una dieta líquida que facilite la adaptación del balón en el estómago. Esta  incluirá: Zumos, Leche, Sopas, gelatina, leche, yogur líquido, infusiones, polos, etc. Debe favorecer el consumo de alimentos fríos ya que ayudan a calmar irritaciones que pueden ocasionarse en el sistema digestivo los primeros días.

Algunos alimentos a evitar durante esta fase son: Café, Bebidas gaseosas, Alimentos con grasa, Chocolate, Helados etc…

Fase 3. Dieta semilíquida

En disminuir los vómitos, el paciente comienza a consumir progresivamente alimentos más sólidos. Durante los primeros 6-7 días tras la fase liquida se incorporan alimentos semilíquidos como yogur o puré y verduras acuosas. Se complementa esta primera fase con un suplemento alimenticio que le proporcionará su médico para garantizar el aporte energético y nutricional necesario.

Fase 4. Dieta pastosa

Tras este periodo se comienza a introducir alimentos más pastosos como cremas, purés, puré de frutas o compotas. Comienzan a introducirse las primeras proteínas como atún en lata.

Fase 5. Estabilización

Por último se retoma la ingesta normal de alimentos sólidos, primero de consistencia blanda, que deberá seguirse bajo las pautas de su médico o nutricionista con el fin de mantener una dieta equilibrada. Algunos alimentos de consistencia blanda son: verduras cocidas, carnes magras, pescado hervido, huevos, pasta y arroz. Su nutricionista irá incluyendo alimentos de mayor consistencia pero de manera saludable y siempre adaptándose a los gustos del paciente.

En esta fase el paciente debe adquirir nuevos conocimientos y hábitos saludables sobre alimentación que le ayuden a mantener la pérdida de peso y al retirar el balón no se produzca el efecto rebote.

Preguntas frecuentes

Si el aporte calórico y vitamínico se mantiene dentro de los niveles normales y recomendados no tiempo porque notar alteraciones en su ciclo menstrual.

Cuando este aporte no es el adecuado pueden producirse alteraciones en el ciclo como retrasos o ausencia del periodo.

Las dietas bajas en carbohidratos presentan síntomas secundarios bastante frecuentes como estrés o amenorrea (ciclo menstrual ausente durante 3 meses o más). Los bajos niveles de leptina causado por la falta de grasas saludables también pueden causar alteraciones en el ciclo como han demostrado varios estudios.

Conoce otros métodos de tratamiento relacionados con la obesidad que se practican en Obes Corporación:

Método ASPIRE

Manga gástrica

Método POSE

Balón gástrico

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